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24 de septiembre de 2008
Por una cabeza - Tango
Una noche de estas escuche un programilla de radio, no me acuerdo la emisora, fue en la noche. Y pasaron varias canciones que nunca habia escuchado. Una vez me llamo la atencion un cancion de tango que me parece demasiado buena: se llama Por una cabeza de Carlos Gardel ... ahorita la estoy esuchando pero solo la melodia, sin la letra y se puede sentir el dolor y alegria en la musica... es como con mucho sentimiento... eso es lo que me atrae... bueno no se nada del genero como dije pero si la pueden escuchar se las recomiendo (jeje como si alguien leyera esto), a mi me llego jejeje.
El nacimieto de Michael Phelps

¿Por qué la gente odia a los programadores?
Este es el primer motivo por el cual la gente odia a los programadores: la incertidumbre. A la gente le gusta que el futuro sea predecible. Obviamente no lo es. Pero les gusta pensar que existe alguna esperanza de que lo sea.
Los mejores programadores son reductores natos de la incertidumbre. Cogen un proceso de negocio mal definido, que nadie sabe muy bien cómo funciona ni qué calidad tiene o que resultados produce. Analizan dicho proceso, lo automatizan, y lo convierten en algo eficiente, repetible, medible y fiable.
La incertidumbre tiene que ver con los plazos y con la fiabilidad. Los programadores a menudo denominan una “beta” a algo que falla más que una escopeta de feria. Sus sistemas son “escalables” hasta que les entran 1 millón de consultas simultáneas y se va todo directamente a Alpedrete. En el PC del programador siempre funciona todo, pero tan pronto como sacas el programa y lo instalas en otro lado las malditas librerías “de terceros” lo fastidian todo.
El segundo factor por el cual los programadores tienen tan pocos amigos es la arrogancia. La mayoría de los programadores consideran a los usuarios como una especie de subhumanos. Yo creo que el programador medio consideraría de veras la opción de suicidarse si en un proceso al estilo de la Metamorfosis de Kafka un día empezase a convertirse lenta e inexorablemente en un técnico de marketing o de recursos humanos.
Un efecto secundario de la arrogancia es la tendencia crónica a subestimar el esfuerzo requerido para hacer las cosas. Aunque hay que reconocer que aunque se estime correctamente, siempre acaba llegando el jefecillo de turno y cortando los plazos a la mitad, con lo cual el resultado final es el mismo.
La arrogancia suele ir acompañada de una falta total de empatía y de sensibilidad sobre las reacciones emocionales que el software produce en los usuarios. Vale que la mayoría de las personas (usuarios o no) no son precisamente muy hábiles reconociendo y controlando sus emociones, pero en el caso de los programadores se junta el hambre con la gana de comer.
En tercer lugar, el informático medio es un tipo de ingeniero terriblemente poco riguroso y chapucero. Hay unos pocos profesionales serios, pero a la mayoría les pillas en un bug gordo a los 2 minutos de leerte su código. Muy pocos programadores tienen una conciencia clara de lo que significan cosas como resilencia y mucho menos usabilidad.Siempre ha existido cierto conflicto entre los matemáticos puros, amantes del rigor, y el resto de los científicos como los físicos, más prestos a desarrollar un modelo experimental primero y cuadrar las matemáticas a martillazos después.
Estos sin contar la extraña forma de vestir de algunos!!!
Si los programadores fueran albañiles
Dos de enero:Me han presentado a Alberto, la persona a quien "voy a reportar". No me han dicho si es el capataz, el jefe de obra, el aparejador, o el arquitecto; sólo me han dicho que todo lo que tenga que "reportar", se lo "reporte" a él. Así que, por donde él diga, yo zaca zaca, como una locomotora. Ésa es la definición que me han dado de nuestra metodología. He buscado "reportar" en el diccionario, y no aparece.
Seis de febrero:En algo más de un mes, hemos cavado medio metro de cimientos. Ayer Alberto nos dijo que empezáramos a poner ladrillos, porque el tiempo designado para la cimentación se había agotado hace dos semanas. No aceptó nuestras excusas de que las prometidas excavadoras aún no habían llegado, y que nos habíamos visto obligados a cavar con las paletas de enyesar. Un compañero se trajo una pala de cavar que guardaba de una obra anterior, y casi le echan por razones deontológicas. Según Alberto, lo que pasa es que frecuentamos demasiado la cafetería. El asunto se ha zanjado con un "hale, a levantar paredes y luego que cada palo aguante su vela". El trabajo sin planos es dificultoso. Los cimientos tienen una forma algo pintoresca. He pedido una plomada para que las paredes queden verticales, y he recibido improperios poniendo en duda mi masculinidad. Ya sé que Alberto no es el arquitecto, porque el arquitecto es un tal Ignacio. Pasó a supervisar la obra el otro día, aunque aún no había nada que ver. Me han llegado rumores, aunque no son muy dignos de crédito, de que existen fotocopias de planos.
Doce de mayo: Anoche estuvimos hasta las siete de la mañana cubriendo con tablas y enmoquetando el espacio que algún día ocupará el despacho de la sexta planta, aunque el edificio no es aún más que una maraña de vigas de todos los tamaños y algunas paredes que habrá que tirar más tarde porque están en el sitio equivocado. Hemos traído baterías para los fluorescentes y unos muebles de caoba preciosos. Por suerte, todo estuvo a punto para la demo. Izamos al cliente con la grúa hasta su futuro despacho, y pudo contemplar la vista que se disfrutaría desde el emplazamiento. El viento hizo que la pared oeste, que dos de mis compañeros sujetaban con la espalda, se derrumbara con gran estruendo sobre la mesa de caoba en el peor momento. Gracias a Dios, el cliente fue comprensivo: esto pasa siempre en las demos, y él está curado de espanto, dijo mientras le sacudíamos el polvo del traje. Dice que el lunes que viene vendrá a probar las instalaciones sanitarias. Supliremos con cubos la inexistencia de tuberías.
Veintitrés de febrero:Han transcurrido casi catorce meses. Llevamos ya siete de retraso y el edificio no acaba de superar el estado de "casi terminado". Soy de los pocos albañiles que no ha cambiado de obra en este tiempo. Alberto está consumido por la zozobra, y se pasa el día en la cafetería trasegando Soberanos. El arquitecto no ha vuelto a pasar por aquí. Los rumores dicen que existieron unos planos, pero no eran de un bloque de pisos, sino de un polideportivo. Por lo visto, en las reuniones del comité de construcción se dijo que la filosofía era la misma, y que sólo harían falta modificaciones mínimas. Ahora comprendo por qué nos hicieron instalar aros de baloncesto en el hueco del ascensor. Siempre dije que acabaríamos teniendo que quitarlos o aquello no era un hueco de ascensor, que era cuestión de lógica. Alberto siempre me contestaba que no le viniera con tecnicismos. Estoy perdiendo la vocación de albañil. He decidido apuntarme por las tardes a un curso de informática, a ver si puedo cambiar de vida. Este oficio mío no es serio.
Los programadores y usuarios de verdad
Los programadores de verdad no necesitan comentarios — el código es obvio.
Los usuarios de verdad nunca saben lo que quieren, pero saben que tu programa no lo ofrece.
Los programadores de verdad no comentan su código. Si fue difícil escribirlo, debería ser difícil entenderlo, y más difícil de modificar.
Los usuarios de verdad son capaces de encontrar la única combinación de valores que puede hacer que el sistema se caiga por días.
Los programadores de verdad no programan en BASIC. De hecho, ningún programador escribe en BASIC después de la pubertad.
Los usuarios de verdad saben tu número de teléfono, tu correo y nunca usan la función de ayuda.
Los programadores de verdad no dibujan diagramas de flujo. Un diagrama de flujo no es más que documentación para analfabetos. Los cavernícolas dibujaban diagramas de flujo; y mira dónde están ahora.
Los usuarios de verdad no ayudan a definir los requisitos. Si estos tipos de los ordenadores son tan listos, deberían ser capaces de adivinar lo que queremos.
Los programadores de verdad no creen en los plazos. Los supervisores establecen los plazos. Los jefes los firman. Los programadores asustadizos se esfuerzan en cumplirlos. Los programadores de verdad ignoran los plazos.
Los usuarios de verdad prueban todos los botones de la aplicación. Y vuelven a probarlos otra vez para ver si hacen algo distinto y maravilloso.
Los programadores de verdad no prueban el código, los usuarios se inventaron para eso.
Los usuarios de verdad escriben preguntas estúpidas en los foros y esperan respuesta.
Los usuarios de verdad odian a los programadores de verdad.
¿Como se calcula el volumen de una vaca?
Ingeniero: Metemos la vaca dentro de una gran cuba de agua y la diferencia de volumen es el de la vaca.
Matemático: Parametrizamos la superficie de la vaca y se calcula el volumen mediante una integral triple.
Físico: Supongamos que la vaca es esférica…
Químico: Disolvemos la vaca en una solución de H2SO4, pesamos el resultado y medimos el volumen del líquido.
Informático: for (vaca=0;vaca <= 0; vaca++)
Biólogo: Buscamos la edad de la vaca en una gráfica estadística edad/volumen para esa especie. Veterinario: multiplicamos la altura de la vaca por un factor que viene en el handbook de veterinarios.
Ganadero: ¿para qué coño quieres saber el volumen de una vaca?
Universitario español: Qué día dicto eso el profesor, no lo encuentro en los apuntes, xaval.
Geólogo: 4/3*pi*r3, donde r es la distancia media del centro de la vaca a la superficie, más o menos.
paleontólogo: Se mide la longitud y sección del fémur y se sustituye en la tabla de Goldieff para mamíferos hervíboros.
economista: Mira la partida de gastos que se va en el alimento que consume y multiplícala por un factor que depende de la especie animal, del año y del país en donde esté.
Carnicero: Pues se hace filetes, se venden y según el dinero ganado yo te diré lo grande que era.
Psicólogo: ¿Por qué quieres medir el volumen de una vaca?, porque es algo que no te lo piden en tus estudios, es porque tú quieres ¿no? ¿Qué es lo que te mueve a ello? ¿Estás desocupado, quieres demostrar algo ante los demás? ¿Ante ti mismo? Intenta ser sincero, te escucho el tiempo que haga falta.
Psiquiatra: La vaca con esas grandes ubres representa a tu madre, de la que siempre has estado enamorado. Al medir su volumen estás intentado buscarte a ti mismo, ya que en su día estuviste dentro de ella y formabas parte de ese volumen. En realidad tienes una fuerte crisis de identidad. Tómate esto tres veces al día. Si notas algún efecto secundario, llámame e interrumpe la medicación por si acaso.
Médico: Que ingresen a la vaca y le hagan estas pruebas que prescribo. Sí, ya sé que no tienen que ver con el volumen, pero ¿hace cuánto tiempo no le han hecho un chequeo?. ¿Qué? ¿Cómo que no se entiende lo que he escrito?
Sacerdote: Podremos medir su volumen, pero ¿qué nos dice un número? Nada. Un numero más en las listas de datos. En cambio, más nos puede servir preguntarnos ¿Qué suerte tengo de poder medir una vaca? Hay mucha gente que pasa hambre y no puede medirla ni comérsela. ¡Cuántas gracias hemos de dar al Señor por poder tener una vaca! ¿Habéis pensado en ello? Un animal tan hermoso, bello y nutritivo para el hombre, un prodigio de la biología que nos habla del inmenso poder creador de Dios, de esa belleza tan particular que imprime en todas sus criaturas. Pero preguntémonos también, queridos hermanos, ¿qué hacemos por esa pobre gente que no tiene estas oportunidades, que no tiene vacas porque pasa hambre y necesidad? Medita, hijo mío, estas preguntas que te dejo en el aire, y si de un acertijo matemático como éste, sale un poquito de luz y reflexión sobre la solidaridad y una oración de agradecimiento al Señor por el milagro de poder comer el pan de cada día, habrá valido la pena este pequeño rato que compartimos juntos. Muchas veces, la felicidad es darte cuenta y agradecer lo que tienes, en vez de quejarnos por lo que no tenemos. ¡Cómo cambiaría nuestra vida desde esta óptica más positiva! ¿No creéis? Hoy en día no se oye más que eso: quejas, quejas, quejas. Qué poco espíritu de agradecimiento, de resignación para llevar la cruz que el Señor nos da, y de alegrarnos por esos pequeños bienes, esos pequeños detallitos de cada día que tanto nos sirven y alegran la existencia. Os propongo, queridos amigos, un par de minutos de silencio, el lenguaje que habla nuestra alma, para pensar en estas palabras.
empresario: Creo que tengo por aquí el número del ganadero proveedor, voy a llamarle a preguntárselo. Tú busca, mientras tanto, en esa agenda el del colegio de veterinarios, por si el proveedor no lo supiera.
vendedor: ¿Volumen? Son grandísimas, hermosísimas, oiga. Mírelo usted mismo, no le miento. Son como hace tiempo que no se ven las vacas. Es que son de una partida asturiana, de raza de las de antes, de pasto. ¿Y la carne? ¿Ha probado usted la carne? Permítame que le ofrezca un filete de una pieza que tengo de muestra. Son vacas gordas, grandes, pero buenas, con lo que usted se va ahorrar muchísimo y va a obtener más beneficios, tenga en cuenta que la carne que sale de una vaca de éstas es casi como dos terneras de esas que puede encontrar en otros sitios, pero sólo tiene que alimentar y cuidar un animal. Es una oportunidad inteligente, se lo digo porque es la verdad. El otro día un señor de Galicia me encargó 15, ahí tengo el pedido si lo quiere ver. Están teniendo un éxito grande, y cuando se acabe la partida se han acabado ¿eh? No quiero meterle prisa, pero por si acaso viene usted el mes que viene y ya no hay, que no diga que no le he dicho nada.
El toro: Pues las tiene muy grandes sí. mmmmmm
Astronomo: En la proxima mision espacial (2032)metemos a la vaca en un trasbordador, cuando la vaca empiece a flotar observamos si los astronautas se mueven, si es asi, en la proxima mision (2069) metemos a dos vacas y volvemos a observar si los astronautas se mueven…cuando los astronautas dejen de moverse, estimamos que por el (2259) el volumen total de la nave menos el volumen de los astronatuas mas los equipos sera el volumen que ocupan las vacas…
Cuanta carne sale de una vaca
Digamos que una vaquita normalona puede pesar unos 500kg, de eso se nos pierde bastante restando el esqueleto unos 20kg, las bisceras y otras partes que no se utilizan, la sangre, el peso del resto de liquidos, el peso del cuero, etc, etc .... digamos que le quitamos un 30% del total al vaca... nos quedan 350KG
350KG de eso se va bastante en grasa... un 5% talvez... entonces nos quedan 332.5 KG
entonces hacemos el calculo:
332.5KG --------> X 2 ----- > 665 personas podrian comer 500gr de una sola vaca.... bastante verdad!!! ???
Ahora un corte de 500gr en un rest no tan caro puede costar unos 8000 colones.
Entonces la ganancia seria 8000 * 665 = 5.320.000 Increible lo que se le puede sacar a una simple vaca... y estos calculos deben estar muy por debajo...
Hay que meterse al negocio del engorde :D
19 de septiembre de 2008
Para programadores
El calentamiento global
El problema del calentamiento global es mucho más complejo que solo culpar el modo de alimentación de la mayor parte de la humanidad, por el simple hecho de colocar la carne animal como parte fundamental de su dieta. Es cierto que el ganado es productor de altos niveles de CO2 que son lanzados a la atmosfera diariamente. Pero se ha demostrado que estos niveles no son causa de alarma, ni tampoco la principal fuente del problema. Es cierto que la industria de carne tiene efectos negativos sobre el ambiente como cualquier actividad humana. Se podría mencionar: la tala de grandes bosque para el pastoreo del ganado, la producción de alimentos, el transporte, las fábricas de producción; todas estas acciones impactan el ambiente y agravan el problema del calentamiento.
Pero cambiarnos a una cultura vegetariana también acarrea muchos otros efectos colaterales, que podrían casi igualar los actuales. Se deberían sembrar grandes campos con alimentos, consumiendo los nutrientes del suelo, producir mas abonos, incurre lo mismo en transporte y además que se podrían generar crisis alimenticias mas severas ya que los vegetales y todo su grupo alimenticio, requieren mayor cuidado y son mas susceptibles a los desastres naturales y cambios de temperatura. Además de que no en cualquier zona se puede cultivar.
Si queremos buscar una eventual solución al problema del calentamiento, no es solo cambiarnos a una dieta vegetariana, o conducir autos híbridos o con combustibles como el biodiesel, o usar los transportes públicos, o sembrar mas árboles, o producir menos basura sintética, o reducir el consumo energético o eléctrico del lugar donde vivimos. El secreto para lograr un verdadero cambio permanente y detener el casi irreversible estado en el que estamos, se encuentra precisamente en realizar cada acción de nuestro diario vivir pensando en como afectaría esto a nuestro hogar que es la tierra, en ser concientes que podemos minimizar y no aplacar el impacto sobre el planeta, porque el simple hecho de vivir en ella ya genera efectos colaterales, en saber que por pequeño que sea el acto tiene un valor, en darnos cuenta que si otros no cuidan de ella nosotros no tenemos porque hacer lo mismo, en enseñar a nuestros pequeños a respetar y sentir como propia la tierra en la que viven, en vivir cada día en comunión y no tratando de obtener todo del planeta sin dar nada a cambio.
De nada nos sirven los datos estadísticos y fotos satelitales que nos muestran el avance de la destrucción por la avaricia del hombre, de que nos sirve ver como los glaciares se derriten irreversiblemente, que hacemos con saber que estamos cada día más enfermos, con mas desastres climatológicos, con menos agua potable, con mas contaminación y con menos conciencia. Si tenemos como seres humanos libres el derecho a la información, también tenemos igualmente el deber de tomar acción y no seguir en este vicioso ciclo, porque puede ser que cuando nos demos cuenta y queramos actuar ya no nos de tiempo o no quede más que resignarnos y recordar los años que tuvimos y dejamos pasar.
VHCR
